ANÁLISIS. Un programa de televisión deja ver el descontento de los peronistas. El senador radical, Gerardo Morales, categórico.
El martes 22 de octubre, en un programa político que se emite por el canal de aire santiagueño, se observó a varios dirigentes criticar la situación del justicialismo. Una frase lo indica todo: “Es lindo estar con el calor del poder de turno”.
El diputado Ramiro López Bustos, por su parte, subrayó que “ojalá el tiempo no juegue en contra, porque las colectoras acentuarán la hegemonía. Es necesario contar con una férrea oposición en la Cámara de Diputados”. Así López Bustos ridiculizaba la figura de la colectora, una forma de ir a elecciones con cierta lista de diputados y a gobernador, con signo político contrario.
Añadió contundente: “En tres años nunca vino un ministro al recinto para informar”.
En cambio, el legislador de Corriente Renovadora, César Iturre (h), resaltó que fue la voz más crítica en Diputados; mientras el legislador Enrique Ávila sentenció: “Es un dolor para el justicialismo está sangría. La oposición no trasciende en los medios; hicimos observaciones al Presupuesto 2009; y por otro lado, la Justicia sigue en comisión”.
El dolor, la impotencia y la incertidumbre, invade a los legisladores peronistas, tal vez por no poder normalizar al Justicialismo local, antes que llegará el interventor Jorge Franco.
Construir la alternativa
En el mismo programa televisivo, el senador radical, Gerardo Morales, declaró, sorprendiendo a la audiencia, que “estamos buscando que el radicalismo compita en Santiago”, con referencia a las próximas elecciones del 30 de noviembre.
“Conocemos que a (José) Zavalía se le intenta proscribir en la provincia”, dijo Morales. Y fue categórico con la afirmación: “Vamos a denunciar al doctor Guillermo Molinari (juez federal con asiento en Santiago del Estero) en el Consejo de la Magistratura por proscribir al radicalismo”.
Un Morales muy duro en un programa de televisión local, aunque el legislador nacional planteó su mirada para el 2011, y la estrategia es clara: organización, un colectivo de políticos con principios; un proyecto de país alternativo; y liderazgo con aceptación social.
Al final, Morales se despachó. “Zamora no puede volver al radicalismo porque forma parte del kirchnerismo”, afirmó sin dobles.
El martes 22 de octubre, en un programa político que se emite por el canal de aire santiagueño, se observó a varios dirigentes criticar la situación del justicialismo. Una frase lo indica todo: “Es lindo estar con el calor del poder de turno”.
El diputado Ramiro López Bustos, por su parte, subrayó que “ojalá el tiempo no juegue en contra, porque las colectoras acentuarán la hegemonía. Es necesario contar con una férrea oposición en la Cámara de Diputados”. Así López Bustos ridiculizaba la figura de la colectora, una forma de ir a elecciones con cierta lista de diputados y a gobernador, con signo político contrario.
Añadió contundente: “En tres años nunca vino un ministro al recinto para informar”.
En cambio, el legislador de Corriente Renovadora, César Iturre (h), resaltó que fue la voz más crítica en Diputados; mientras el legislador Enrique Ávila sentenció: “Es un dolor para el justicialismo está sangría. La oposición no trasciende en los medios; hicimos observaciones al Presupuesto 2009; y por otro lado, la Justicia sigue en comisión”.
El dolor, la impotencia y la incertidumbre, invade a los legisladores peronistas, tal vez por no poder normalizar al Justicialismo local, antes que llegará el interventor Jorge Franco.
Construir la alternativa
En el mismo programa televisivo, el senador radical, Gerardo Morales, declaró, sorprendiendo a la audiencia, que “estamos buscando que el radicalismo compita en Santiago”, con referencia a las próximas elecciones del 30 de noviembre.
“Conocemos que a (José) Zavalía se le intenta proscribir en la provincia”, dijo Morales. Y fue categórico con la afirmación: “Vamos a denunciar al doctor Guillermo Molinari (juez federal con asiento en Santiago del Estero) en el Consejo de la Magistratura por proscribir al radicalismo”.
Un Morales muy duro en un programa de televisión local, aunque el legislador nacional planteó su mirada para el 2011, y la estrategia es clara: organización, un colectivo de políticos con principios; un proyecto de país alternativo; y liderazgo con aceptación social.
Al final, Morales se despachó. “Zamora no puede volver al radicalismo porque forma parte del kirchnerismo”, afirmó sin dobles.
¿Por qué el senador radical habló por un solo medio de comunicación en la provincia? Sólo Irigoyen sabe, habrá que despertarlo.

Hola josé, gracias por pasar por mi blog. Ahora me quedo leyendo el tuyo, me parece, por lo que vi hasta ahora, muy interesante.
ResponderBorrarSeguramente voy a aprender mucho de tus escritos, ya que soy bstante nueva en esto, recién estoy por rcibirme.