La vigilancia social.
Foucault piensa en la mirada omnipresente del poder y todos los mecanismos de control. El filósofo aplica el concepto de panóptico a la sociedad posmoderna, ya que la tecnología es un elemento de socialización y control social; por ejemplo, el celular.
Pero como aplicarlo a Las Termas. El caso es simple. Cuando Livio Olmedo fue elegido por seis votos como presidente del Concejo Deliberante y después intendente interino; sucedió una serie de hecho, entre ellos la judialización del poder comunal y la quema del palacio municipal. Un signo claro: el despacho del intendente fue incendiado.
Una vez normalizado el conflicto institucional; la intendenta interina, Roxana Ponce, decidió remodelar la oficina del jefe. Estrenó el nuevo espacio Miguel “Gody” Mukdise. Fue el viernes 17 de diciembre de 2010, el lugar tenía paredes revestidas de durlock, con un color salmón; pequeñas arañas colgadas del techo y ventanales de aluminio permitían observar con claridad el exterior.
Desde el interior del máximo despacho municipal, por la mañana, se observa bien a los gremialistas y contratados sobre la calle Bolívar. La huelga municipal es visible para el poder, todo es mirado. Pero al caer la luz natural, las ventanas sin cortinas permiten ver el interior de la oficina del jefe comunal, es un blanco perfecto. Los huelguistas y el público mira, especialmente, a personas caminar de un lado para otro, y hablar por teléfono sin parar.
Esta descripción indica un ida y vuelta del control. Es decir, el panóptico y la vigilancia se invierten. Aunque siempre el poder se las ingenia para renovarse. Ahora, se conoció desde el interior de la Municipalidad, que colocaron cámaras digitales para mirar a los gremialistas. Todo se observa y se graba, este es el concepto. El intendente puede saber lo que pasa a cien metros de su tablero de control.
Las paredes si escuchan
Es un viejo dicho popular para referirse que todo se conoce y es necesario hablar despacio. Desde el episodio por los documentos clasificados de los EE.UU., conocido como affaire WikiLeaks; los celebres filmes “Enemigo intimo” y “Control total”, hasta las ciudades con vigilancia electrónica, el mundo de la observación perenne es todo un hecho. Todo se mira para disciplinar. Es la ley del poder: vigilar para controlar.

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