El sábado 9 de julio a las 21 horas todos los turistas se quejaron por la grieta en el pavimento. Se trata de una perforación del cemento en las calles Sarmiento y Caseros; allí trabajó la firma concesionaria Lbesa de la cloaca máxima.
Según se observa en la imagen, el caño de pvc instalado estaba roto y brotaba el agua, pero con un olor a descomposición química. Sin embargo, el lunes 11 se actuó para controlar la fuga del fluido, aunque el día anterior mermó el líquido cloacal. Aparentemente fue porque vecinos y comerciantes no arrojaron residuos a la red nueva.
El dato curioso es que la nueva red no está habilitada, por lo tanto no debe circular ningún líquido.
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