Existe un libro que cualquier político no puede dejar de leer, El Príncipe de Nicolás Maquiavelo. Es un tratado de política escrito a mediados de 1.500. La obra tiene dos frases celebres: primero, “miente, miente, algo quedará”. Segundo, “divide y reinarás”. A pesar de la distancia es interesante rehacer una lectura crítica.
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| Conflicto. Dardo Pérez está de naranja, Mukdise diáloga con monotributistas en enero de 2011. |
Pero, en el plano local, el ex funcionario de Mukdise, Dardo Pérez, realizó la semana pasada una serie de denuncias mediáticas contra el intendente. El exsecretario de Gobierno calificó la gestión de “gobierno sospechado, prostitución de la política" y de comparar a su amigo con el "expresidente Fernando De la Rúa por las coimas en el Senado”.
Hay algo elogioso en Pérez, porque fue el primero en cuestionar la elección de autoridades en el Concejo Deliberante, el pasado 31 de octubre, por la supuesta compra de voluntades de varios ediles. Tal vez porque Roxana Ponce, reelecta y fiel discípula de los Mukdise, entorpece los objetivos políticos trazados.
Pérez conoce la psiquis de Mukdise, éste nunca divisó el horizonte político de su amigo. Dardo, para algunos, es un brujo; para otros, resulta ser el hombre que tuvo mayor influencia en varios gobiernos municipales.
Dardo Pérez supo construir poder en el tiempo. Su actividad, hace varios años, estuvo vinculada a la timba, un espacio para entrecruzar la política y la visión de ciudad. En la mesa de los naipes barajó las cartas a su favor, una especie de catapulta para estar cerca de cualquier gobierno municipal.
El exfuncionario tiene una personalidad, que no es avasallante, al contrario, en silencio teje las artimañas para posicionarse y colocar hombres clave en el poder. Tal vez el ajedrez sea su mejor ejemplo lúdico. Mueve los alfiles cuando es necesario y sabe jaquear a tiempo. Pero, Pérez renunció al gabinete de Mukdise y después lanzó dardos encendidos a la gestión de su amigo. ¿Por qué tamaña estrategia?
El vienes pasado volvió a hablar en radio Eco de Las Termas, indicó la falta de contralor del Concejo Deliberante y del Tribunal de Cuentas; en este último organismo el presidente es su hermano, Alberto Pérez; por qué exigir ahora, una vez alejado de la función pública, la tarea de control.
Legislativo
Dardo Pérez no quería que Roxana Ponce sea reelecta como presidenta del Concejo Deliberante, su intención era que Livio Olmedo sea el nuevo titular. Para el funcionario saliente cabe una vieja frase política: Olmedo al gobierno, Pérez al poder. Allí radicaría el fundamento de la supuesta compra de voluntades de varios ediles; su objetivo era controlar el legislativo municipal; después, tal vez, acorralar a Mukdise con pedidos de informes.
Por ello, la perdida del poder en el Concejo es tomada como una derrota y decidió alejarse del gobierno municipal con sus hombres de confianza para armar un contraataque.
Municipio
El día 31 de octubre tiene dos particularidades. Para esa fecha del 2010, el hecho significó la toma de la Municipalidad y el incendio del establecimiento. Un año después, los supuestos sobornos para elegir autoridades, que Dardo Pérez visualizó y criticó en varias emisoras radiales.
La ciudadanía observa en silencio las polémicas declaraciones y espera una reacción del Ejecutivo que nunca llega. En tanto, Miguel Mukdise dijo, el pasado miércoles 9 de noviembre, que no contestará la denuncia pública de Pérez, y trató al hecho como una acción cargada de calumnia.
Los supuestos sobornos en el Concejo Deliberante se resuelven de dos maneras: primero, Dardo Pérez debería presentarse en la Justicia para aportar elementos e iniciar una causa penal; segundo, fiscalía del crimen debe actuar de oficio por las declaraciones mediáticas, ya que se tipificó un delito, el lugar y el modo. Pero ¿quién tomará la delantera?

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