Análisis. Elección de autoridades del Concejo Deliberante el pasado 31 de octubre.
El pasado 31 de octubre, en el Concejo Deliberante hubo un gran disfraz. La sesión se vistió de legal, aunque el acuerdo estaba hecho con anterioridad: Roxana Ponce, presidenta.
La sesión especial por el cambio de autoridades resulta a toda vista un pacto de gobernabilidad y de aparente intercambio de favores. Estaban 9 conejales en sus bancas; Roxana Ponce, Silvia Gómez Aguilar, Cristina Medina, Livio Olmedo, Leonardo Sánchez, Rodolfo Ledesma, José Luis Campuzano, Nélida Carrizo; y a la hora de la votación llegó Patricia Lazarte, la edil vinculada a Elías Suárez, jefe de Gabinete provincial.
En el recinto había gente, el encuentro empezó a tiempo, a las 19.15. Duró, solamente, 10 minutos. Hubo una sola propuesta para el cambio de autoridades. Roxana Ponce, presidenta, Silvia Gómez Aguilar de Nieva, vice primera; Cristina Medina, vice segunda; mocionó la esposa de Carlos Nieva.
Ninguna fuerza política del Concejo propuso otros nombres para conformar la mesa de conducción del legislativo municipal. Pero lo más curioso del caso es que Silvia Trejo y Silvia Leiva llegaron cuando la sesión terminó, ¿por qué asistir al finalizar la votación?
Votación
Ponce obtiene 9 votos y hubo una abstención, de Livio Olmedo. En tanto, el reglamento interno del Concejo Deliberante indica que para 10 concejales sentados en el recinto, dado que había 2 ausencias, se necesita 7 votos para aprobar una moción. Roxana Ponce contaba de antemano con 3: ella, Silvia Gómez Aguilar y Cristina Medina. Según el análisis, se podrían incorporar Campuzano y Carrizo, lo que sumaba 5 adhesiones; o sea, no alcanzaba para la reelección de Ponce.
¿Qué pasó? No se sabía el planteó del bloque Bases Peronistas: Olmedo, Ledesma, Sánchez y Croigverg. Pero esta fracción política se dividió. Olmedo decidió abstenerse y el resto votó a Ponce. Por ello en total sumó 8 votos, más la consideración de Lazarte.
Se conocía que Ledesma pretendía ser la autoridad principal del Concejo, pero hizo un paso al costado. Esta cuestión de fondo dio la reelección a Roxana Ponce.
Días después declaró el funcionario saliente del gobierno de Miguel Mukdise, Dardo Pérez, quien cuestionó la elección y manifestó: “El intendente operó personalmente sobre algunos concejales y se compró voluntades”.
Una sesión con apariencia de legitima resultó ser un disfraz para la ciudadanía. La aparente compra de voluntades lesionó la representatividad de los concejales y, por ahora, el oficialismo no salió al cruce de las polémicas declaraciones de Dardo Pérez.
¿Hasta cuándo esperar? Parece que el embrujo de Haloween alcanzó al Concejo Deliberante.

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