EL DESTAPE. Sesión 22 del jueves 9 de agosto.
En el cumpleaños número 73 del intendente Miguel Mukdise,
los concejales hicieron un hermoso regalito y pondría al descubierto su gestión
municipal. Esta mañana los ediles, con ocho votos, aprobaron la Resolución 29 para
realizar una auditoría general.
El proyecto fue impulsado, una vez más, por Silvia Isabel
Trejo, del boque unipersonal Frente para Todos; acompañaron ocho concejales,
menos el oficialismo encabezado por la presidente del cuerpo legislativo,
Roxana Isabel Ponce.
La resolución solicita al Tribunal de Cuentas, quien por
nota indicó que el Ejecutivo no envía los gastos efectuados durante el 2011; el
organismo debe realizar una auditoría general en la comuna por la duración de 30
días. En tanto, el personal de la
Secretaría de Economía, Contaduría General y Tesorería
estaban avisados del examen contable.
No es la primera vez que Trejo presenta un proyecto de tal
naturaleza, el año pasado hizo lo mismo, a fines de agosto, y el órgano de
contralor administrativo encontró irregularidades en la trasferencia de
$500.000 –Fondo Federal Solidario (soja)- desde el Banco Nación hacía el Banco Santiago
del Estero, un movimiento de cuenta; además la adquisición de combustible fue
examinada y se realizó una denuncia penal. Por el hecho se generó un pedido de
juicio político al intendente Mukdise y al presidente del Tribunal de Cuentas,
Alberto Pérez, pero la mayoría –hoy desintegrada- lo desestimó.
Sin embargo, no se supo qué se hizo realmente con la partida
del Fondo Federal Solidario en agosto de 2011, pero el Ejecutivo devolvió el
monto tres meses después. Dijo que custodió el dinero por supuestos embargos en
la cuenta bancaria.
Ahora, Trejo profundiza la media. La auditoría no podrá ser
realizada por personal que esté vinculado políticamente a Mukdise ni tenga parentesco
con funcionarios o ediles. Tal es el caso del fiscal auditor del Tribunal de
Cuentas, Carlos Nieva, quien jugó políticamente a favor del intendente y es
esposo de la vicepresidente primera del Concejo Deliberante, Silvia Gómez
Aguilar.
Gastos
La auditoría debería alcanzar a los proveedores de la comuna
para identificar algún vinculo con la familia Mukdise; la obra del Centro de Orientación
Termal, por ejemplo, cuya inversión supera ampliamente la contratación directa –el
límite es $200.000-. Es decir, la pregunta recae en conocer por qué el
Ejecutivo no llamó a un concurso de precios para hacer reformas en el edificio
público. Tal medida hubiese generado una eficiencia en el gasto público por
comparación de precios.
Por otro lado, la auditoría comprobará el pago del $98.000
al bailarín Iñaki Urlezaga, el 13 de abril pasado, si existe factura, entre
otros puntos. El evento cultural se realizó en la gestión interina de Roxana
Ponce, quien firmó el supuesto decreto oneroso. Además, se debe conocer los
gastos del legislativo municipal, ya que existirían supuestos viajes fuera de
la provincia.
Para los adversarios de Mukdise, según se indica, llegaría
la noche. Sin embargo, el círculo de control debe cerrarse: el Concejo
Deliberante y el Tribunal de Cuentas tienen la obligación de controlar la
gestión administrativa; de lo contrario, incurren en mal desempeño de la
función pública e incumplimiento de la Carta Orgánica Municipal (COM).
El Tribunal de Cuentas está obligado por la COM a realizar auditorías en
cualquier momento del ejercicio presupuestario y no cuando lo solicite el
Concejo Deliberante.
Control
Para la
Real Academia Española, la auditoría es una revisión de la
contabilidad de una empresa, una sociedad o entidad pública, y debe ser realizada
por un auditor. Se trata de comprobar la información económica del Municipio,
pero debe ser ejecutada por un profesional “independiente y capacitado”.
El Tribunal de Cuentas, por definición, realiza una
auditoría externa; la interna recae en la Contaduría General
y el Tesorería.
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