En el clásico café de la calle Rivadavia y Caseros, Jockey
Club, de Las Termas de Río Hondo, el pasado domingo 11, el intendente Miguel
Mukdise y su esposa estaban con el hijo menor del empresario más poderoso de
los santiagueños, Raúl Ick. Pero los motociclistas pasaban y generaban
demasiado ruido con el caño de escape; en un memento, el administrador de la
ciudad termal se tapó los oídos ante la banda sonora de los jóvenes.
Un vecino observó al intendente Mukdise, irónico exclamó:
“¡Una sordina, por favor!”.

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