MotoG. Mientras entrenaba, le han sustraído enseres
y material informático. Sólo le han dejado el pasaporte y un libro.
El piloto español de MotoGP Aleix Espargaró ha
sufrido una mala experiencia a su llegada a Las Termas de Río Hondo, donde
disputará el GP de Argentina, al sufrir el robo de todas sus pertenencias de la
oficina del equipo en las instalaciones del circuito.
Aleix Espargaró, que el miércoles vivió en primera
persona un espectacular recibimiento en el aeropuerto de esta localidad al
noroeste de Buenos Aires junto a su hermano Pol y los pilotos oficiales de
Yamaha, el italiano Valentino Rossi y el español Jorge Lorenzo, quienes
tuvieron que ser escoltados por la policía para poder salir del mismo, no ha
comenzado con buen pie la carrera argentina.
Espargaró llegó a primera hora de la mañana a la
oficina que tiene su equipo en el circuito de Las Termas de Río Hondo y dejó
allí su ordenador y enseres personales para dar una vuelta de reconocimiento al
trazado, en el que no fue uno de los afortunados que rodó el pasado año para
realizar una pequeña prueba de la pista, y cuando regresó a la misma se
encontró con que le habían sustraído el maletín en el que llevaba todo. Sólo le
dejaron el pasaporte y un libro.
Enorme expectación
La expectación en Termas de Río Hondo es
impresionante y al inusual recibimiento que tuvieron tanto Valentino Rossi,
auténtico ídolo local, como Jorge Lorenzo, se sumó el revuelo que se produce en
la localidad cada vez que los aficionados reconocen a alguno de los pilotos,
literalmente "asaltados" para conseguir una foto o un autógrafo y que
en el caso del italiano y de los pilotos de Repsol Marc Márquez y Dani Pedrosa
obligó anoche a intervenir a la policía.
Tanto Rossi como Márquez y Pedrosa estuvieron
literalmente rodeados por aficionados en el restaurante en el que acudieron a
cenar y tuvieron que avisar desde el establecimiento a la policía para que
pudiesen abandonar el mismo de regreso a sus alojamientos.
Márquez acudió al establecimiento para darle una
sorpresa a su hermano Alex, que el 23 cumplió 18 años y quería celebrarlo tanto
con él como con su padre Juliá y allí coincidieron con el resto de pilotos, que
al ser reconocidos por los aficionados, comenzó a formarse un tumulto en la
calle que obligó a intervenir a la policía, que estableció un cordón de
seguridad para que todos pudiesen regresar a sus hoteles sin problemas y
escoltados, a diario, por la policía.
Fuente: Rtve

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