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La libertad inexistente en Santiago

Domingo 29, programa televisivo de PPT

Por José Luis Zavalía (*)

Estimados amigos, fui entrevistado por la producción de Jorge Lanata, tengo entendido que otras personas de nuestra provincia también lo fueron por la situación política-social y económica de Santiago del Estero. Realmente no sé si lo pasarán este domingo. Espero que salga algo de lo que uno expresó, ya que somos muchos los que queremos dar nuestra opinión sobre las barbaridades que pasan. Honestamente, sería importante para la salud de la provincia, aun cuando no todos coincidan con la opinión de uno; porque en realidad, la falta total libertad e expresión y defensa, son los derechos fundamentales en que se asienta nuestro estado de derecho, y sin ellas, además de dañina y perjudicial, no existe verdadera democracia, por más que se vote y se recontra vote, se la disfrace, como se la disfrace no es tal.

Sólo con LIBERTAD DE EXPRESIÓN y DE PRENSA puede existir DEMOCRACIA, libertades que son totalmente inexistente en Santiago, lo que se convirtió en un privilegio para unos cuantos, los serviles de turno y los encubiertos, que son los peores, porque usufructúan de la buena fe muchos ciudadanos, que sin saber, los escuchan, creyéndolos opositores, y son unos “verdaderos mercenarios o fariseos de turno”, que hacen el doble juego, por lo tanto, de qué democracia podemos hablar en Santiago.

Es importante, que se pueda difundir este programa, para que el país y en particular los santiagueños, de que existe la fe y la esperanza indispensable para lograr un cambio. Un reciente ejemplo, se publicó en los medios locales serviles al Gobierno, donde el exgobernador Gerardo Zamora, pretendía desvincularse de unas conexiones con vínculos de personas sospechadas de toda clase de negociados, para instalarse en Santiago, a través de llamadas telefónicas, sin embargo, de una manera estúpida e infantil, como si los santiagueños fuéramos unos idiotas, no se publica en qué consiste tal acusación a la cual la Zamora niega obtusamente estas sospechas, que lo involucran, claro, la gente de Santiago no tiene que enterarse de que se lo acusa, de tal manera que ante cualquier sospecha, es para el Gobierno, una calumnia o un invento, creada por gente perversa. Así es como estamos.

Espero que este Santiago de miedo impetrado por Zamora y sus socios conversos, que denotaban en otros tiempos contra el autoritarismo de Carlos Juárez, de las corporaciones de todo tipo para encubrir la corrupción y la pobreza, termine esta lujuria que se vive, lo que será posible en la medida que todos denunciemos la falta de estas dos elementales libertades: la expresión y la prensa, que son los muros creados inescrupulosamente y malvadamente por Zamora para vedarnos y hacer lo que se le antoja con los destinos de la provincia.


(*) Exintendente de la Capital, exsenador nacional

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