Nuevo sistema tributario.
La Ordenanza 351, sancionada el 7 de mayo, establece una
suba considerable de los tributos. El artículo 5, según la consulta de
expertos, sería casi confiscatorio, ya que fija “un impuesto en vez de una tasa”.
El artículo 5: “Fijar un importe base mensual de $150 para
cada una de las contribuciones establecidas en el presente Título, más lo
establecido para cada actividad que determina el Anexo I –el nomenclador de
actividad-”.
Los concejales establecieron un tributo que se carga a los
conocidos y por cada ítem se debe pagar $150. Por ejemplo, un comercio paga el cartel,
Facyen, Fondo de Turismo, entre otros. Por cada uno de ellos deberá abonar $150
extras por mes.
El intendente no advirtió la estrategia, pero ya tiene
conocimiento de la situación, indicó un funcionario de primer mando.
Las tasas, en algunos casos, subieron casi un 60%; sin
embargo, un fallo de la CSJN fija que el impuesto tenga como máximo un 33%,
sino atenta contra la propiedad privada: casi una confiscación. Superando el
porcentaje pone en peligro el bien.
Según la Constitución Nacional, todo impuesto debe tener la
base de igualdad y no ser confiscatorio.
Se entiende por impuesto una carga sin contribución de
servicio. La tasa se paga porque se da un servicio, por ejemplo, la recolección
de residuos urbanos.
Salarial
La ordenanza Salarial, el Concejo Deliberante no remitió la
norma al Ejecutivo con la suba del 30% de la dieta al personal no escalafonado –funcionarios-;
y el intendente Miguel Mukdise podría vetarla. El Gobierno provincial tiró de
la oreja. Todos están en alerta.
Los ediles, más audaces que los anteriores, habrían
presionado al intendente Mukdise, quien cobra 7 sueldos de la categoría más
baja, y se elevó hasta 12; y así los concejales pudieron ajustar su aumento: de
5,8 a 6,5 sueldos.
El intendente cobra hasta 15 sueldos del escalafón más bajo
de la Municipalidad, artículo 17 de la Carta Orgánica Municipal (COM). Y los
concejales hasta 7, artículo 30 de la COM.

CONVERSATION