Se fue triste.
Un vecino de 42 años llegó al hospital zonal Emilio Mera,
tenía un problema gástrico y le costaba respirar. En la noche tuvo la afección
y corrió hacia la guardia, a las 3 de la madrugada del jueves 18 de junio.
| Foto de archivo. |
Esa noche hacía mucho frío. Ingresó a la guardia y había una
médica, entre 25 y 30 años; la otra sala estaba oscura; se sorprendió pero fue
directamente a la camilla; al girar ve una mujer con signos de parto y la
facultativa la despide por falta de insumos.
Se acomodó y se fue triste en la noche fría. Se acordaba de
los Juárez, los Zamora, y tantos más.
Fue tal la desilusión del joven que dijo al Blog de Justel: “Uno
no se da cuenta de la crisis del hospital hasta que le pasa”.
“No moleste. Silencio hospital”, ironizó días después.
CONVERSATION