La intentona.
Los ediles perdieron el primer round. La Salarial fue modificada tras el veto del intendente Miguel Mukdise, pero los concejales no
duermen. Sin embargo, quieren decir a la ciudadanía que pretenden más control,
cuando en realidad buscan acomodar la tropa y ganar espacio político rentado.
Los ediles especularon con la ordenanza Salarial. La norma
fue aprobada el 21 de mayo, pero la retuvieron y el 8 de junio fue presentada
por Mesa de Entradas del Ejecutivo. Y después de 10 días hábiles, el 22 de
junio, se hizo el veto.
Los miembros del Tribunal de Cuentas están asombrados por la
modificación a la Salarial, la fallida “Unidad de Control”. Sin embargo, los
ediles no están preocupados por el gasto, porque votaron el presupuesto 2015
casi a libro cerrado, ni hicieron alguna observación para aumentar la inversión
al órgano de contralor.
El Tribunal de Cuentas tiene un presupuesto inferior al 2%
del total para el ejercicio, el valor es histórico. Si los ediles estuvieran
preocupados por el “control”, subirían la partida, por ejemplo, al 3%.
Más recursos económicos y humanos, mayor control
institucional.

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