Arde Tucumán. El voto es sagrado.
Con 42 urnas quemadas en la jornada de ayer, Tucumán
atraviesa una crisis institucional. El secretario de la Junta Electoral
tucumana, Darío Almaraz, no dudó de abrir las urnas, “hay actitud”, dijo esta
tarde a Nelson Castro.
En Tucumán se montó una estrategia electoral con la
generación de 1043 agrupaciones políticas con pretensión de personería
jurídica; según Almaraz, 500 tuvieron personaría y participaron de la elección.
“Las agrupaciones generaron un desgaste institucional. En
cada Mesa había 100 boletas; habían 25 fiscales y así hubo un 10% de actas mal
confeccionadas”, explicó Almaraz.
Las colectoras tienen la misión de mantener el poder. Y con
un sistema electoral capcioso se derriba al voto popular.
"Las agrupaciones generaron un desgaste institucional"

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