Muchos turistas ingresan a la iglesia Nuestra Señora del Perpetuo
Socorro y no apagan sus celulares,
se escucha una ola de sonidos. Los párrocos
solicitan que lo apaguen, pero cuesta porque son personas mayores.
El sacerdote Fernando Altamiranda pidió anoche un gesto
simple: “¡Usen el modo silencioso!”, aunque existe la vibración, otra combinación.
Es difícil escuchar la homilía, dice un turista, cuando
suenan los celulares. ¡Es preferible silenciar el teléfono que el corazón!

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