TESTIMONIO. 84 días de encierro. La fuerza de la oración.
El sacerdote católico, Jacques Mourad, estuvo 84 días de cautiverio en la ciudad de Qaryatayn, Siria, y lo amenazaban para convertirse al Islam, a tal punto que pretendían
decapitarlo.
"Hay dos cosas que me ayudaron durante mi cautiverio.
Primero, el rezo del Rosario. Siempre estaba presente la Madre, la Virgen
María, que me ha sostenido desde el primer momento. Cada vez que lo rezaba,
sentía una paz extraordinaria en mi corazón. No puedo explicarlo. La segunda
cosa que me ayudó fue la oración de Charles de Foucauld, que fue víctima de la
violencia pero eligió consagrar su vida en un monasterio por el diálogo con el
Islam”, explicó en su visita a Roma.
Crédito: Rome Reports

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